El “Chueco” Robledo da que hablar
Miguel Angel Robledo es actualmente el técnico de San Martín de Progreso aunque su trayectoria es vasta y conocida. Desde aquella primera incursión en El Bochazo de Providencia, allá lejos y hace tiempo, pasando por distintas categorías en Colón (donde llegó a reserva y Primera), el ascenso con Juventud de Felicia, aquellas buenas campañas con Sarmiento de Humboldt (donde también logró un campeonato), Talleres de Córdoba, Sarmiento de Sarmiento, El Quillá, Atlético Pilar y Universidad Nacional de Litoral y la gran campaña en la que se coronó campeón invicto para conseguir el ascenso a la A de la Liga, la trayectoria del “Chueco” se hizo muy conocida y ponderada no sólo en nuestra ciudad sino en toda la zona de influencia.
Hoy, en Progreso, logró convertir a San Martín en un grande de la Liga Esperancina llegando por primera vez en su historia a jugar la instancia de semifinales y habiendo dejado en el camino a San Lorenzo de Esperanza en cuartos de final. Ahora es el turno de enfrentar a Sarmiento de Humboldt. “Me provoca gran alegría enfrentar a un equipo que dirigí. Tengo muchos amigos en Humboldt, incluso dentro del plantel actual hay jugadores a los que tuve en Primera y en inferiores. Dejo bien en claro que esto es fútbol, es un juego, se gana o se pierde pero no es la guerra. La vida pasa por otras cosas que son más importantes que el fútbol mismo”, cuenta el “Chueco”.
Robledo debió superar un problema de salud importante hace no mucho tiempo atrás. “Estoy muy bien, totalmente recuperado. La pasé mal, al punto tal que hasta corrió peligro mi vida. Pero ahora me siento pleno y hasta volví a jugar al fútbol, que siempre fue mi pasión”.
El “Chueco” no está solo, Lo acompaña un gran cuerpo técnico integrado por Omar Molteni y Nicolás Dapotte como ayudantes, César Cavallieri como preparador físico, Darío Rodríguez como entrenador de arqueros, Miguel Melgrati es el utilero y Tato Gudiño es el encargado de prensa. Como puede apreciarse, al nivel del fútbol profesional y respaldado por una comisión directiva que tiene a Daniel Rivero como presidente y a José “Pipín” Sangalli como encargado del fútbol mayor.
“El objetivo es salir campeón y lograr una estrella para esta institución en la que me siento muy feliz”, dice el “Chueco”. Sabemos de la capacidad de formación que tiene Robledo, quien ha dado grandes muestras de ello cuando le tocó trabajar en las divisiones inferiores de Colón. Hoy, muchos de los jugadores que han llegado a Primera y que triunfan en distintos lugares del mundo lo han tenido como formador y así se encargan de recordarlo. Además, el “Chueco” es de esos tipos queribles y respetados por su hombría de bien, merecedor del afecto que le han demostrado siempre todos sus jugadores.